jueves, 1 de agosto de 2013

Cliente

          Si la ganancia de un empleado depende del servicio al cliente, es indispensable poseer unos lineamientos para satisfacer las necesidades del consumidor. Teniendo clara la probalidad de un negocio exitoso impulsando un servicio de calidad.
          El colaborador de la empresa debe poseer el conocimiento y la motivavión no sólo propia si no de los compañeros de trabajo, e incluso de la jefatura, pues esto fomenta y fortalece una serie de aspectos que facilitan la relación cliente-empleado. Andrew J. DuBrin hace mención de seis posibles puntos que producirán una motivación en el empleado sosteniendo la tesis de sentirse mejor uno mismo para poder así dar una mejor atención al demandante (cliente).
          DuBrin argumenta el siguiente "el empleado siente -me gusta el trabajo que hago-. Sonríe al cliente y se muestra cortés. Cliente tiene una actitud positiva hacia Sears. Compra una nueva podadora y un par de pantalones de mezclilla. Mejora las utilidades de Sears" (DuBrin, 2008). Esta secuencia de pasos fueron productivas para el ejemplo que menciona el autor, el caso de Sears, pero esta misma actitud del empleado es fácilmente adaptable a cualquier empresa, con la capacitación adecuada el colaborador obtendrá las habilidades para desempeñarse frente al cliente de una forma amigable.
          De esta manera las ventas incrementarán, las personas que compren hablarán con otras personas del buen trato que recibieron por lo general vuelven a comprar, y a su vez comentan a otras personas e impulsan a estas a ir al establecimiento. Desde esa perspectiva se induce a una cadena de clientes motivados a experimentar la función de la casa proveedora. Una vez establecido un patrón de serivicio al cliente que realmente satisfaga al consumidor, los beneficios se observarán en crecimiento exponencial, ¿cómo? subiendo el índice de ventas exitosas, incrementando el estátus de la empresa y de los dependientes de la misma, fortaleciendo al establecimiento de una cartera de clientes fijos y fieles...
          Por consiguiente el empleado de poseer "interés en el trabajo mismo, sensación de autoestima, optimismo y flexibilidad, imagen positiva de sí mismo, expectativas positivas en torno al empleo y manejo eficaz de las actitudes abusivas de los clientes" (DuBrin, 2008). El autor concluye que con esas acciones el colaborador actúa en pro de la excelencia en trato con el cliente, además realiza las labores de una manera más eficiente, adquiere un compromiso real y siente mayor identificación con el objetivo que persigue la institución. El empleado ufano es fácilmente detectable por el consumidor y de inmediato simpatiza en la relación de intercambio posiblemente satisfactorio.
          Por estas razones, invertir en planes de acción para el mejoramiento de las relaciones entre el colaborador y el cliente generará una ambiente laboral más hogareño, donde se verán involucradas ambas partes (consumidor-empleado) por supuesto satisfechas. Y la empresa sufrirá un aumento significativo en materia de ventas, deseo de trabajar en ella, se hablará bien de la empresa en los medios, producirá beneficios... Un cliente satisfecho es un cliente feliz, por lo general un cliente frecuente.

Referencia

Andrew J. DuBrin, 2008. Relaciones Humanas Comportamiento humano en el trabajo, capítulo 12.

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